Me gusta escribir la palabra hendidura. En este último mes creo haberla escrito en dos poemas. No quiero tener que borrar ninguna de los dos, porque disfruto escribirla. Hendidura no es lo mismo que grieta, no existen sinónimos en la poesía. Sé que debo hacer el intento de colocar uno solo de estos términos para que no genere un ruido entre verso y verso. Pero hendidura no es lo mismo que fisura. Pareciera que la pluma se reclina diferente al escribir esta palabra. Se hiende. Se aloja en algún rincón bien profundo de la carne, y desde allí grita, revuelta y contenida. Que alguien entre a este cuerpo con el mismo ritmo con que escribo, por hoy, la palabra hendidura.
Caracas, 25 de diciembre Nada más terapéutico que leer en las noches a Marguerite Duras. E mpiezo a entender que el amor también es un petirrojo que canta en la ventana con un escarabajo en su boca.
Comentarios
Publicar un comentario